El desarrollo de competencias verdes se ha convertido en la clave para mantener el valor añadido en la economía sostenible que la UE se esfuerza por crear. La importancia que están adquiriendo las competencias verdes en estos tiempos impredecibles, en los que las exigencias de un funcionamiento y una operación más sostenibles son más acuciantes y cambiantes, se traslada también al mundo de la educación.
Las competencias verdes y la economía sostenible requieren el desarrollo de un conjunto de competencias de gran valor y alta calidad en el sector de la EFP y las PYME. Una mentalidad ágil y la disposición al cambio son inmensamente importantes, más que nunca, para fomentar y permitir el cambio hacia una economía sostenible y ecológica.
Sensibilizar a los responsables de la toma de decisiones, tanto en el sector educativo como en el económico, sobre los retos que plantean el medio ambiente y el cambio climático es clave para modificar los comportamientos y orientar el cambio hacia la ecologización de los planes de estudio existentes, lo que conducirá al desarrollo de nuevas competencias verdes.
El proyecto y la asociación Green Collider trabajarán en estas cuestiones de 2022 a 2024.
Los principales objetivos son: