La alfabetización digital, junto con la lectura, la escritura y el cálculo, se considera hoy en día un activo fundamental cuya carencia casi invalida. Casi todos los días se desarrollan nuevas tecnologías digitales o evolucionan a partir de las existentes, cambiando el comportamiento humano en los ámbitos social, educativo, laboral y muchos otros.
El ritmo al que avanza la innovación es tan rápido que deja atrás a algunos sectores de la población, especialmente a los grupos de mayor edad o a las personas que por alguna razón abandonaron sus estudios a una edad temprana. Sin embargo, incluso en grupos de población con un alto nivel educativo, los conocimientos digitales se encuentran a menudo en un nivel muy bajo o inexistente. Uno de los campos que ha sufrido una cantidad excepcional de cambios causados por este fenómeno llamado TRANSFORMACIÓN DIGITAL, es el campo laboral, en el que el uso cada vez mayor de las tecnologías digitales está creando el riesgo de que algunos sectores se queden atrás y se vuelvan obsoletos y anticuados.