El proyecto se centra en los adultos con dificultades y discapacidades de aprendizaje y de comportamiento y en los educadores de adultos que trabajan en diferentes programas de educación de adultos, ya que la inclusión y la individualización deben lograrse en el nivel más bajo del sistema educativo, donde el personal de educación de adultos que trabaja directamente con el grupo destinatario desempeña el papel principal en la consecución del objetivo deseado: Formar a los formadores en educación de adultos para que sean capaces de trabajar con un grupo diverso de adultos con discapacidad aplicando un enfoque individualizado, contribuirá a aumentar la calidad y la oferta de programas de educación de adultos con necesidades educativas especiales y discapacidades. Los programas regulares de educación de adultos contarán con personal docente formado y competente, capaz de reconocer y proporcionar el apoyo adecuado a cada alumno adulto. De este modo, los adultos con discapacidades tendrán más opciones para seguir formándose, mejorar sus propias competencias y participar activamente en sociedad adaptada a sus capacidades.